Posgrado en desarrollo humano para quienes acompañan a otras personas
Maestría y Doctorado con validez oficial, y diplomados de formación continua. Desde 1997 formamos facilitadores y consultores humanistas que trabajan con personas, grupos, familias y organizaciones.
Conoce los programasTe compartimos aquí lo más reciente de nuestra comunidad: convocatorias, eventos y fechas importantes.
Tres maneras de formarte con nosotros
Una formación de posgrado para aprender a acompañar el crecimiento de las personas: en consulta, en el aula, en una familia o en un equipo de trabajo.
Para profesionales de cualquier área que trabajan con personas y quieren hacerlo con método y fundamento.
Para quienes ya tienen maestría y quieren sustentar con investigación lo que hacen en su práctica.
Programas más cortos y enfocados, para quien busca herramientas concretas de desarrollo humano para su trabajo con personas, grupos u organizaciones.

Para profesionales de cualquier área que trabajan con personas y quieren hacerlo con método y fundamento.

Para quienes ya tienen maestría y quieren sustentar con investigación lo que hacen en su práctica.

Programas más cortos y enfocados, para quien busca herramientas concretas de desarrollo humano para su trabajo con personas, grupos u organizaciones.
Aprende con quienes construyeron este campo en México
Desarrollo del potencial humano (Lafarga y Gómez del Campo, 1978) es la obra que dio nombre y sustento a nuestra disciplina en el país. Uno de sus autores, el Dr. José Gómez del Campo, forma parte de nuestra planta docente, junto con doctores y maestros que ejercen como facilitadores, consultores e investigadores.
Conoce a la planta docenteFormación vivencial, con fundamento
Conoce lo que hacen hoy nuestros egresados
29 generaciones de maestría, 10 generaciones de doctorado
Llevaba diez años dando consulta y sentía que me faltaba algo. La maestría me enseñó a escuchar de verdad, antes de querer resolver. Mis pacientes lo notaron antes que yo.
En recursos humanos estaba acostumbrado a impartir capacitaciones. Hoy diseño procesos donde el equipo encuentra sus propias respuestas. La diferencia en el clima laboral ha sido enorme.
Aprendí a ver a cada alumno como persona y no solo como parte de un grupo. Eso cambió mi forma de dar clase y también mi relación con las familias.
Pensé que mi carrera no tenía nada que ver con el desarrollo humano. Resultó que lo que más disfrutaba de mi trabajo era coordinar personas. Aquí aprendí a hacerlo con método.
Al principio lo vi como un requisito. Hoy sé que fue lo más valioso del programa: no puedes acompañar a otros en un camino que tú no has recorrido.
El doctorado me permitió convertir veinte años de práctica en conocimiento sistematizado. Mi tesis nació de los grupos que facilito cada semana.
Vivo lejos de Celaya y temía que la distancia se notara. Las sesiones en línea fueron cercanas, y el cierre con mi generación fue inolvidable.
Había dejado pendiente mi titulación. Me recibieron sin juicios, me ayudaron a retomar mi documento recepcional y hoy estoy cursando el doctorado.